Estados Unidos ha impuesto un arancel del 25 % a las importaciones de acero y aluminio de la Unión Europea. En respuesta, la Comisión Europea ha aprobado contramedidas por valor de 26.000 millones de euros, que afectarán a una amplia gama de productos estadounidenses, incluida la carne de pollo y vacuno.
Las medidas europeas se aplicarán en dos fases: el 1 de abril y el 13 de abril. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha calificado la decisión de Estados Unidos como perjudicial para empresas y consumidores: “Los aranceles generan incertidumbre económica y aumentan los precios. Hay empleos en riesgo a ambos lados del Atlántico”.
Impacto en el comercio de carne
El conflicto comercial podría afectar gravemente a la industria cárnica. El Instituto de la Carne de EE.UU. ha instado al gobierno estadounidense a eliminar barreras comerciales y negociar mejores condiciones para sus exportaciones. La organización señala que las actuales políticas europeas ya dificultan la entrada de carne de vacuno y productos avícolas estadounidenses en el mercado de la UE, y que las nuevas medidas agravarían la situación.
Además, los aranceles de represalia impuestos por China siguen limitando las exportaciones estadounidenses, lo que genera mayor presión sobre el sector cárnico y avícola de EE.UU.
Negociaciones abiertas, pero con firmeza
El comisario de Comercio, Maroš Šefčovič, ha asegurado que la UE está dispuesta a negociar con EE.UU. para evitar una escalada del conflicto comercial. No obstante, ha dejado claro que Europa no se quedará de brazos cruzados: “Si EE.UU. impone medidas perjudiciales, nosotros responderemos con acciones proporcionales”.
A pesar de la tensión comercial, la Comisión Europea mantiene abierta la puerta al diálogo y ha subrayado que las contramedidas podrían retirarse si se alcanza un acuerdo. Mientras tanto, la industria cárnica estadounidense sigue reclamando un mayor acceso a los mercados europeos y la eliminación de restricciones comerciales.
Fuente: Revista Cárnica