Los españoles que cada vez tienen que destinar más dinero a la cesta de la compra, o prescindir de ciertos alimentos para poder pagar todos sus gastos mes a mes. Uno de esos productos básicos en la alimentación es el huevo. A priori puedes pensar que no es un gasto muy elevado, pero, ¿y si te decimos que gastas una media de 72 euros al año más de lo que pagabas años atrás? Hasta hace poco, los huevos eran vistos como una de las proteínas más asequibles y estables en el mercado alimentario, pero hoy ya no es tan accesible para cualquier familia u hogar.
El alza de los huevos
Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), a lo largo de los primeros meses de 2025 ha habido un aumento en los precios de los huevos. Según sus datos, la docena de huevos de categoría M de la marca más barata pasó de entre 2,07-2,10 en febrero a 2,60 euros en marzo, un aumento del 25 % que se justifica por una menor oferta y una mayor demanda. Sin embargo, no deja de ser llamativo el hecho de que, en un mes, haya tenido una subida tan radical. Y el problema es que, a lo largo de los meses, ha seguido subiendo, convirtiendo a los huevos en un alimento que no muchas familias pueden permitirse.
De hecho, a nivel europeo también se ha reportado un alza en los precios de la UE en ese mes de marzo de un 6,7 % comparándolo con el mismo mes del año anterior.
Por qué el precio de los huevos ha subid
En realidad, no hay solo un factor detrás de la subida de los huevos. Los expertos entienden que hay una combinación que es lo que ha hecho que el mercado eleve sus precios. Uno de esos factores es la gripe aviar y los efectos internacionales. Es cierto que España no se ha visto afectada de manera tan drástica como otros países europeos, pero sí sufre las consecuencias en cuanto a las restricciones de oferta y demanda externa. La gripe aviar ha hecho que muchos países tengan que reducir los flujos de producción y elevar los precios. De ahí que España, como uno de los grandes productores, haya tenido que destinar una mayor producción al consumo externo, mermando así el interno y haciendo que los precios se eleven.
Otro de los factores a tener en cuenta es el repunte del consumo interno. Según los datos de 2023, el huevo fue el alimento de la cesta de la compra que más creció, y lo mismo le ocurrió en 2024. Es decir, cada vez se consumen más huevos, con una media de 137 huevos por persona al año. Debido a ese consumo, los ganaderos y profesionales que se dedican a la cría de estos animales requieren de altos costes de producción, donde la energía, los piensos, los costes laborales, así como las exigencias de bienestar animal, hacen que estos necesiten aumentar los precios de venta de los huevos para poder cubrir costes y sacar beneficio de su trabajo. Relacionado con esto hay que tener en cuenta la inflación y el fin de bonificaciones al precio de la energía.
La alternativa a los huevos
Cada vez son más las familias que están eliminando de su cesta de la compra los huevos, o bien los sustituyen por otros, como aquellos de proteínas vegetales, que llegan a ser más asequibles. Aquellos que no quieren renunciar a este alimento, lo que hacen es reducir la cantidad que consumen.
Así, optan por semillas de lino, plátanos maduros, compota de manzana, tofu sedoso, Kuzu, arrurruz o maicena. Son alternativas para cocinar o para consumir que pueden paliar al huevo, aunque en algunos casos, como el plátano, su precio también es elevado.
El consumo de huevos: un lujo para muchos
Según los datos de 2023, los hogares españoles llegaron a gastar 1.300 millones de euros en huevos. Esto equivale a una media de 28 euros por persona al año. Pero, con el alza reciente del precio, ese gasto se ha elevado unos 7 euros de media. Es decir, que ahora, por persona, se podría gastar 35 euros al año. Pero si el consumo también se incrementa, la cifra puede subir mucho más.
De hecho, si consideramos a una familia de tres miembros, el coste sería de 105 euros, lo que supera, con creces, el precio medio anual de una persona, es decir, esos 72 euros anuales.
Fuente: Business Insider