Esta patología, que no se transmite a humanos y sólo afecta al ganado bovino, entró por la provincia de Girona a primeros de octubre. Mientras el Gobierno y la Generalitat se afanan por contener su expansión, los operadores y las autoridades también trabajan a nivel comercial para conseguir que terceros destinos acepten la regionalización del problema sanitario. Esa regionalización permitiría que las zonas de España libres de la enfermedad pudiesen operar con normalidad hacia esos destinos, señala Efeagro.
Por el momento hay una treintena de certificados de exportación bloqueados hacia 22 países y restricciones adicionales impuestas por una decena de países, según el último informe del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Argentina, Brasil, Australia, China, Canadá, Estados Unidos, Turquía, Uruguay, Reino Unido, Japón o Marruecos son sólo algunos de los de la lista; una lista en la que se detallan esos productos o animales cuyo envío está prohibido, por el momento. Vacuno vivo, semen de bovino, cueros, pieles, óvulos, embriones, leche, lácteos, despojos o carnes son los productos vetados y que dejan ese impacto millonario y un negocio en suspenso.
La buena noticia es que Líbano, segundo mayor comprador de vacuno vivo (en 2024 compró más de 12.000 toneladas), sí le ha admitido a España la regionalización del problema. El afán de España es demostrar a los socios comerciales en terceros destinos sus esfuerzos por controlar e intentar erradicar estos focos. De hecho, se está esperanzado en poder reabrir destinos a medio plazo.
Por lo demás, se mantiene el comercio en el mercado doméstico y el de la Unión Europea, salvo de las zonas de restricción que son aquellas situadas en un área de un radio de 50 kilómetros a partir de las explotaciones en las que se ha detectado la dermatitis nodular contagiosa.
Fuente: Interempresas