Estas enfermedades obligan a la Junta a reforzar la seguridad y suspender ferias. En Burgos aún no hay casos, pero la cercanía de los brotes genera temor

Vacas, ovejas, gallinas… Ningún animal se libra de las diversas enfermedades que circulan en este momento por el país y que están acorralando a la ganadería burgalesa. La gripe aviar o la dermatosis nodular contagiosa son las que más presencia están ganando en los últimos días y, aunque la provincia se encuentra por ahora libre de casos, la preocupación está ahí por la proximidad de los brotes. Y a ello se suma que las muertes producidas por la EHE y la lengua azul son muy recientes. La Junta de Castilla y León está tomando las medidas cautelares necesarias y ya ha suspendido las ferias y mercados de ganado.

Gabriel Delgado, secretario provincial de UPA y ganadero, asegura que «están con la mosca detrás de la oreja porque en cualquier momento podemos tener el problema aquí, el miedo es libre». Eso sí, hace una llamada a la «tranquilidad» puesto que por ahora no hay indicios ni focos de dermatosis nodular contagiosa ni de gripe aviar en la provincia. «La Junta está actuando correctamente y pido que no tire la toalla», afirma, mientras menciona que se están tomando muestras de animales que llegan de ubicaciones donde hay focos.

Sobre la cantidad de enfermedades que ahora parece que acechan al sector, Delgado considera que se debe a que «se empieza a ver mucho movimiento de ganado» y por ello pide más pruebas cuando salen y entran de las explotaciones de otros países. «Como ganadero considero que sería una buena medida. Hay países que dicen que no tienen la enfermedad, no se controla como se hace en España, y al final nos meten el gol», manifiesta, mientras destaca que aquí llegan especialmente sementales -toros- y novillas de reproducción.

Esteban Martínez, presidente de Asaja, afirma que «cuando no es un sobresalto es otro» y que parece que se van a tener que acostumbrar a convivir cada vez más enfermedades. Esto ocurre en un momento donde los ganaderos están percibiendo «un precio justo y razonable» por lo que producen, pero donde los imprevistos se suceden y «cada día aparece un problema». Evitar movimientos de ganado, más controles, vacunas… son algunas soluciones que menciona.

Fuente: Diario de Burgos