Las autoridades veterinarias de la Junta de Castilla y León han notificado dos nuevos focos de enfermedad de Newcastle. El primero se localiza en una granja de broilers de Alcazarén (comarca de Olmedo, Valladolid), próxima a los focos 2026/9, 12, 13, 16, 18 y 20 detectados recientemente en la misma comarca. El segundo se sitúa en una granja de broilers de Peleagonzalo (comarca de Toro, Zamora). Con estos dos nuevos casos, el número total de focos de enfermedad de Newcastle notificados en la zona asciende a 17. 

La granja de Alcazarén, no vacunada frente a la enfermedad, cuenta con un censo aproximado de 92.000 broilers. La sospecha se comunicó el 8 de julio tras detectarse un aumento de mortalidad del 0,58 % del censo. Por su parte, la granja de Peleagonzalo, tampoco vacunada, tiene un censo aproximado de 72.530 broilers, y la sospecha se notificó el 9 de julio tras registrarse un incremento de mortalidad del 0,27 % del censo.

En ambos casos, los Servicios Veterinarios Oficiales (SVO) de la Junta de Castilla y León remitieron las muestras al Laboratorio Central de Veterinaria (LCV) de Algete, Laboratorio Nacional de Referencia de la enfermedad en España, donde se confirmó por PCR la presencia de una cepa velogénica del virus.

Ante la confirmación, los SVO adoptaron de inmediato las medidas establecidas en el Reglamento Delegado (UE) 2020/687 de la Comisión Europea. Entre ellas, la inmovilización de las granjas afectadas desde la fecha de sospecha y la realización de la encuesta epidemiológica para determinar el posible origen y las explotaciones en riesgo por movimientos de personas y vehículos.

Asimismo, se está procediendo al vacío sanitario de las granjas confirmadas y a la destrucción de cadáveres, pienso y demás materias que pudieran vehicular el virus en una planta de tratamiento autorizada. También se ha establecido una zona de restricción alrededor de los focos, en cuyos radios de 3 y 10 kilómetros hay 16 y 1 explotaciones comerciales con censo, respectivamente, de las que 15 ya pertenecían a otras zonas de restricción por focos anteriores.

En este sentido, mediante una resolución del director general de Producción Agrícola y Ganadera, se ha establecido la obligatoriedad de la vacunación en todas las explotaciones avícolas de producción y reproducción que no sean de autoconsumo, con al menos dos dosis en la pauta vacunal, en los municipios de las zonas de restricción de los focos activos. Esta obligatoriedad se extenderá a las explotaciones de Valladolid y Segovia a partir del 1 de agosto de 2026, y a toda Castilla y León a partir del 1 de septiembre de 2026.

Por otro lado, la secuenciación parcial del virus realizada por el LCV de Algete revela que la cepa circulante en Valladolid pertenece al genotipo VII.2, un subtipo distinto al detectado en los focos de Valencia (genotipo VII.1.1), lo que corroboraría el descarte de vínculo epidemiológico entre ambos brotes.

Desde el MAPA se recomienda reforzar la vigilancia pasiva, tanto en granjas avícolas como en aves silvestres, notificando cualquier sospecha a los servicios veterinarios oficiales. Además, insta a reforzar las medidas de bioseguridad, en particular las orientadas a evitar el contacto con aves silvestres, así como a aplicar programas adecuados de vacunación. Aunque la vacuna no ofrece una protección del 100 %, sí reduce el riesgo de infección y la cantidad de virus excretado por las aves vacunadas e infectadas, limitando así la diseminación a nuevas granjas.

Fuente: Eurocarne