Agentes de élite del SEPRONA han registrado el Centro de Biología Molecular Severo Ochoa en Madrid buscando conexiones con el brote de Peste Porcina Africana que afecta a los jabalís en Cataluña, según han publicado varios medios de comunicación en las últimas horas. Desde ANPROGAPOR ven “lógica” la investigación de los laboratorios que manejan el virus vivo y destacan la necesidad vital de conocer el origen para evitar futuros contagios.
Efectivos de la Unidad Central Operativa Medioambiental (UCOMA) de la Guardia Civil, el cuerpo de élite del SEPRONA, han llevado a cabo durante el día de ayer un exhaustivo registro de más de 10 horas en las instalaciones del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa en Madrid, un centro mixto perteneciente al CSIC y a la Universidad Autónoma de Madrid, según informan diversas medios de comunicación.
El objetivo central de estas pesquisas, de acuerdo con la información que ha trascendido a los medios, es hallar indicios que permitan esclarecer el origen del brote de Peste Porcina Africana (PPA) que asola a la población de jabalís silvestres en Cataluña.
La visión del sector productor: encontrar la causa para prevenir
Para el sector porcino español, que observa con máxima preocupación el avance de la enfermedad, esta intervención policial entra dentro de la normalidad. Tras conocer la noticia publicada en los medios, Miguel Ángel Higuera, director de ANPROGAPOR, ha valorado la situación indicando que la “lógica” de la investigación exige rastrear todos los lugares de España donde se trabaja con cepas vivas del virus de la PPA.
Estos centros participan de forma habitual en proyectos europeos enfocados en el desarrollo de vacunas, lo que requiere inevitablemente la manipulación del patógeno. Según detalla Higuera, la intención del juzgado instructor sería comprobar si existen “similitudes” entre los virus de estos laboratorios y los detectados en los jabalís de Barcelona, con el fin de “ir descartando o, en su caso, confirmando de dónde puede haber venido el origen”.
“Nosotros somos los primeros interesados en que estas investigaciones se sigan haciendo para ir determinando la causa”, subraya el director de ANPROGAPOR.
Para la industria cárnica, el foco principal no está solo en la investigación policial, sino en el aprendizaje de cara al futuro: “Lo que necesitamos es determinar de dónde ha podido venir para rehacer todas las medidas de prevención y de protección, porque obviamente lo que nos ha pasado, si algún día lo conseguimos erradicar, podría volver a pasar”.
Mientras el caso continúa bajo secreto judicial, el sector porcino se mantiene “expectante” ante los pasos de la investigación, a la espera de información oficial que permita proteger con mayores garantías la sanidad de la cabaña ganadera nacional.
Fuente: Revista Cárnica