La subida de precios de las vacas ha sido una constante desde la pandemia de Covid, y ha hecho que el precio de la carne alcance niveles sin precedentes. Los motivos que han disparado los precios en los últimos años no remiten, y la expectativa que había el año pasado de que las subidas de precios se mantuvieran en 2026 se está cumpliendo. El rally no para, y ha hecho que Europa ya pague los precios más caros del mundo, entre los mercados más importantes de carne del planeta. Sólo los precios en Reino Unido son más elevados que los de Europa, y en la Unión, el precio de las reses en España se encuentra entre los más altos, sólo superado por Suecia.

Según el último informe de la Comisión Europea sobre la situación del mercado de la carne de bovino y de cordero, la caída de la producción en 2025 se ha consolidado en todos los tipos de carne de bovino, con una media del 5,3%. Sólo en Bélgica, Grecia, Luxemburgo, Hungría y Rumanía se han producido incrementos de la producción, mientras que en el resto de países miembros de la Unión se han producido caídas. El rebaño europeo no ha parado de caer en los últimos años, algo que también está ocurriendo en Estados Unidos, donde esta semana se ha conocido que el rebaño bovino total del país ha caído hasta mínimos del año 1951, ahora en 86,2 millones de reses vivas.

Esta caída de los inventarios es la responsable de las subidas de precio que se están produciendo, y el motivo es una combinación de factores, como el aumento de los costes de mantenimiento y producción, por el incremento de los precios de las materias primas necesarias para alimentar a las reses, las sequías de los últimos años, las enfermedades de las vacas y una regulación cada vez más exigente.

En el caso de la carne, el propio Banco Central Europeo ahora la identifica como la principal fuente de inflación de los alimentos, y el banco central ha publicado cómo el principal motivo de las subidas de precio en los alimentos en la zona euro son las propias subidas de precio de las materias primas alimenticias. Una pescadilla que se muerde la cola.

Para compensar el incremento de los costes, los ganaderos han incrementado el ritmo al que sacrifican las reses, una tendencia que, a finales de 2025, expertos como Julie Anna Potts, CEO del lobby Meat Institute, advertían que iba a continuar durante todo 2026. Donnie King, CEO de Tyson Foods, lanzaba una advertencia similar, al explicar cómo “esperamos que la oferta de ganado siga siendo estrecha”, destaca King, y advierte que “el proceso de reconstrucción de los rebaños es lento y requerirá varios años”.

España, casi a la cabeza de los precios en Europa

El aumento de precios que se ha producido en Europa desde la pandemia ha superado al del resto de grandes mercados mundiales. Si en 2020 se empezó pagando cerca de 380 euros por cada 100 kilos de ternera, tanto en Europa, como en Estados Unidos y en Nueva Zelanda, según los datos de la Comisión Europea, al cierre de 2025 en la zona euro los precios habían escalado hasta los 699 euros, mientras en Estados Unidos alcanzaron los 654,5 euros. Sólo en Reino Unido se pagan precios más caros, de 764,7 euros. Por el contrario, en Australia todavía se mantienen en el entorno de los 474 euros, en Argentina en 459, en Nueva Zelanda en 446, en Uruguay en 445 y en Brasil en 325.

Los altos precios de las reses se han mantenido en el arranque de 2026 y, según los datos actualizados de la Dirección General de Agricultura y Desarrollo Rural de la Comisión Europea, en la zona euro se está pagando, de media, 676 euros por cada 100 kilos de carne, usando todos los tipos de ganado bovino como referencia (bovino joven, de 8 a 12 meses de edad; toro joven, de 12 a 24 meses; toro, buey, vaca y novillo).

España no sólo no se libra de las subidas, sino que ahora es el segundo país con los precios más caros del ganado bovino, con un precio de 727 euros por cada 100 kilos de media, solo superado por Suecia, por poco (el país nórdico paga 730 euros). Según estos datos, con fecha a 29 de enero de 2026, España lidera la lista de países europeos en el precio del bovino joven, y casi en el caso de los novillos, con un precio medio (766 euros por cada 100 kilos) al que sólo supera Italia (794 euros).

Estos datos confirman el encarecimiento de los precios que están sufriendo los consumidores españoles en los últimos años, y que recoge el INE. Entre 2020 y 2025, los precios de los productos de carne de vacuno han aumentado a un ritmo del 9% anualizado, un ritmo el doble de rápido del que se vivió en los 18 años previos a la pandemia, con subidas del 4,45% anualizadas en todo este periodo.

La tendencia de los precios confirma que el problema no tiene rápida solución, y que los consumidores van a tener que continuar sufriendo precios altos en la carne hasta que se revierta la tendencia de caídas en el tamaño de los rebaños de vacas.

Font: El Economista