Ambos países estrechan cooperación binacional al ampliar comercio porcino y pesquero. Además, el gigante asiático procura desembolsos en transición energética
España y China han reforzado su colaboración comercial en materia agroalimentaria al suscribir acuerdos que amplían las oportunidades de exportación para los sectores porcino, pesquero y acuícola, en el marco de la visita de Estado de los Reyes de España a la República Popular China. El gigante asiático además, se ha convertido en un socio clave en inversión sostenible para España en los últimos años.
China también es el primer socio comercial de España en Asia y el cuarto a nivel global. El intercambio bilateral alcanzó los casi 53.000 millones de euros en 2024. La península ibérica exporta principalmente carne de cerdo, aceite de oliva, vino, cobre, productos farmacéuticos y plásticos. E importa bienes de consumo electrónico, automóviles y maquinaria.
En la cooperación binacional tan dinámica, China adelanta proyectos de inversión sostenible en España, enfocándose en la transición energética. A través de capitales colocados en energías renovables, vehículos eléctricos y tecnologías relacionadas, como la fabricación de baterías y el hidrógeno verde. España busca que China no solo sea un proveedor, sino también un inversor que genere empleo de alto valor añadido, alineando sus objetivos de desarrollo sostenible con la experiencia en estos sectores.
La visita oficial de los monarcas españoles, del presidente del gobierno, Pedro Sánchez y miembros de su equipo al país asiático tiene como finalidad reducir el desequilibrio comercial entre ambas naciones, procurando que China eleve sus compras de productos españoles. El encuentro también busca reforzar la relación diplomática y de intercambio de productos entre la Unión Europea y China; y diversificar los mercados en un contexto de guerra comercial con Estados Unidos.
España, socio fiable de China
El Rey Felipe VI destacó el interés de “seguir fortaleciendo” las relaciones con el gigante asiático. “España se ha consolidado como un socio fiable y un destino cada vez más atractivo para la inversión y la colaboración empresarial china”, afirmó. En ese contexto, ambos países rubricaron tres nuevos protocolos, en los sectores porcino, pesquero y acuícola, que han recibido con entusiasmo los empresarios e industriales españoles.
El presidente Xi Jinping señaló que China está dispuesta a trabajar junto con España para construir una asociación estratégica integral «más firme en su orientación, más dinámica en su desarrollo y con mayor influencia internacional». El propósito es el de contribuir «de forma aún más significativa a la prosperidad, la paz y el desarrollo del mundo».
Tras la firma de los acuerdos, el ministro de Agricultura, Pesca y Alimentación, Luis Planas, resaltó que estos convenios “consolidan la confianza sanitaria mutua y amplían las oportunidades de exportación para el sector agroalimentario español”.
Uno de los más importantes es el protocolo de regionalización sanitaria para la peste porcina africana, que comienza a aplicarse desde su firma. Este protocolo permite, en caso de detección de esta enfermedad en una región específica de España, mantener abiertas las exportaciones desde zonas no afectadas, evitando el cierre completo del comercio de porcino al exterior, precisa el texto del convenio.
El sector porcino, que es estratégico en las exportaciones españolas, ha registrado ventas hacia China por 540.000 toneladas, valoradas en más de 1.097 millones de euros durante 2024. España se mantiene como uno de los principales exportadores de carne de cerdo a nivel global, con China como su mercado más importante. “Este protocolo es clave para proteger al sector porcino español. Un pilar exportador internacional que refuerza la confianza internacional en la producción española”, destacó Planas.
Fortaleciendo la cadena del campo a la mesa
La relación bilateral de estos países celebra veinte años de la Asociación Estratégica Integral entre España y China. Y 2025 ha sido un año de avances en el comercio y la inversión sostenible entre estas naciones. En el ámbito del comercio agroalimentario, se autorizó la exportación de nuevos productos como cerezas frescas y subproductos porcinos, lo que posiciona a España como un proveedor confiable en el mercado chino, cada vez más exigente en calidad.
Los acuerdos suscritos generan un impacto directo en la modernización de la cadena «del campo a la mesa» para mejorar la competitividad. Esto incluye desembolsos en trazabilidad, logística eficiente, sistemas de frío que reduzcan el desperdicio, y la aplicación de la cadena de sostenibilidad en todas las etapas de la alimentaria. Estos convenios benefician especialmente –en ingresos y empleos- a comunidades autónomas con fuerte producción agraria como Aragón, Cataluña o Castilla-La Mancha.
La inclusión de mayores productos derivados del cerdo en el gran mercado chino debe garantizar la sostenibilidad en su proceso de producción. Se promueve la integración de prácticas sostenibles, como el control biológico de plagas, el uso eficiente del agua, y la gestión del suelo, para asegurar la rentabilidad a largo plazo.
La Organización Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca (Interporc) expresó su satisfacción y reconocimiento por este convenio, que considera un “paso decisivo” para la estabilidad del comercio porcino con China. Su presidente, Manuel García, comentó que “la firma de este acuerdo es un hito histórico para el sector porcino español y un ejemplo de la eficacia del trabajo coordinado entre administraciones y sector privado. España consolida así su posición como socio sólido y fiable para China en el ámbito agroalimentario”.
Inversiones verdes y sostenibles
En una visita oficial, realizada por Sánchez a Xi Jinping en abril, se avalaron proyectos de cooperación en automoción verde. China ha emergido como líder global en vehículos eléctricos, con marcas como BYD, XPeng o NIO ganando espacio en los mercados internacionales.
La entrevista permitió avanzar en conversaciones sobre la posible instalación de centros de ensamblaje o plantas de baterías en territorio español, lo que abriría oportunidades para miles de puestos de trabajo y mejoraría el posicionamiento industrial de España en el contexto europeo.
China ha invertido más de 10.000 millones de euros en España en los últimos años, focalizándose en energías verdes y vehículos eléctricos. Esta inversión se materializa en proyectos como la planta de baterías de CATL en Zaragoza, la planta de Chery en Barcelona, y el impulso de otras empresas en energías renovables e hidrógeno verde. China es un socio clave en inversión sostenible para el país en:
Energías renovables: China ha invertido significativamente en este sector, con la adquisición de la mayor planta solar de Murcia por parte de una empresa estatal y el interés en otros proyectos.
Vehículos eléctricos: Se han establecido proyectos para la fabricación de coches eléctricos en España, en lugar de solo exportarlos. Lo que busca un mayor valor añadido y transferencia de tecnología.
Infraestructura y puertos: China ha consolidado su presencia en infraestructuras clave, como puertos, lo que también se considera un punto de cooperación e inversión.
La inversión sostenible china en tecnologías verdes es fundamental para la estrategia de descarbonización de España y la UE. En simultáneo, España busca que estos capitales se traduzcan en la creación de puestos de trabajo cualificados y actividades productivas de mayor valor.
Otros acuerdos de cooperación
En la visita de Estado de los Reyes de España y del presidente del gobierno, se firmaron otros acuerdos. Entre ellos, se crea un Grupo de Trabajo bilateral sobre productos sanitarios, medicamentos y cosméticos con el fin de promover un acceso al mercado equilibrado y recíproco.
«Este es un sector que hace ya más de dos años, durante mi primer viaje a Pekín, me manifestó las dificultades que estaba encontrando para hacer negocios en China», recordó Sánchez tras su encuentro con Xi Jinping. «Pues bien, tras todos estos meses de trabajo, confiamos en que, con este acuerdo que hoy hemos firmado, dichas dificultades queden superadas».
Asimismo, otros dos convenios profundizan la cooperación científica de las instituciones -CDTI y Laboratorio de Luz Sincrotrón- con sus contrapartes chinas. Y otros dos acuerdos en materia cinematográfica y cultural.
Sánchez celebró encuentros con representantes de una docena de grandes compañías chinas que están presentes en el mercado español. O están considerando invertir más en los ámbitos de automoción, baterías y energías renovables. «Sectores de alto valor añadido y alineados con nuestras prioridades, que ven en España un lugar atractivo para invertir. Queremos inversiones productivas que generen valor añadido en nuestro territorio y empleo cualificado de calidad, de manera que fortalezcan la competitividad de ambos países», subrayó.
También se reunió con los presidentes de Chery y Leapmotor y con el CEO de Envision a petición de estas compañías.
Font: Cambio 16