Los daños en cultivos ha propiciado la caza excepcional en 39 municipios de 9.769 ejemplares desde 2012

La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) reclamó este miércoles la organización de más batidas extraordinarias en la Región de Murcia, como las que ya se han llevado a cabo en Calblanque, Escombreras o el entorno de Sierra Espuña, para reducir la amenaza en la llegada de la peste porcina africana (PPA) a la Comunidad. Los positivos del virus localizados en al menos nueve ejemplares salvajes en la provincia de Barcelona en los últimos días ha llevado a la organización agraria a denunciar un descontrol sobre las poblaciones de jabalí en España, que se han incrementado un «un 550% en 30 años».

En la Región, las temporadas de caza y las batidas con autorizaciones por daños en explotaciones agrarias en los últimos años dejan un balance de 13.000 ejemplares muertos de media cada año. Sin embargo, el Gobierno regional ha dado el visto bueno en los últimos tiempos a la realización de batidas en áreas naturales con más presencia de este animal. En Cartagena, por ejemplo, los vecinos habían alertado de la presencia de piaras en zonas urbanas el pasado mes de septiembre. «Necesitamos tener más control programado y medidas de seguridad» sobre estas poblaciones, advirtió a este periódico José Miguel Marín, presidente de COAG Murcia.

La organización no quiere que haya «un descontrol del censo» como se ha producido en otras comunidades. La densidad de este animal desde los años de la pandemia obligó a declarar la emergencia cinegética en varios municipios, medida que permitió incrementar la presión sobre este animal, hasta tener hoy en día una población más estable. Desde 2012 y hasta el año pasado, la Comunidad otorgó 4.131 autorizaciones para cazar jabalíes en 39 municipios tras registrar daños en cultivos como almendros o frutales. Esos permisos han permitido abatir a 9.769 individuos, siendo el 50,6% ejemplares machos. El número de capturas en la Región de Murcia en esa serie histórica ha ido descendido progresivamente.

Una inversión entre entre 135.000 y 240.000 euros

Marín destaca la fuerte inversión que se ha hecho en las explotaciones ganaderas para evitar el contacto de la población de jabalí salvaje con la cabaña ganadera. Datos estatales de COAG apuntan a que ese desembolso ha supuesto entre 135.000 y 240.000 euros de gastos, a los que hay que sumar más de 75.000 euros anuales de gastos de mantenimiento y operación. Vallado perimetral de doble valla y enterrado, vados sanitarios y arcos de desinfección o vestuarios y duchas para el personal son algunas de las infraestructuras implementadas en las granjas. La ganadería porcina, que sigue un sistema de integración en la Comunidad, se desarrolla en intensivo, es decir, los animales están en cuadras, sin contacto con el exterior.