El hallazgo en Países Bajos confirma la posibilidad del salto de especie en el continente, aunque los expertos matizan que el riesgo se concentra en el vacuno de leche y no en el de carne.
Las autoridades sanitarias de los Países Bajos han confirmado la detección de anticuerpos frente a la influenza aviar de alta patogenicidad (H5N1) en una vaca lechera, marcando el primer caso de este tipo registrado en Europa. Aunque el animal no presentaba virus activo en el momento del análisis, el hallazgo ha puesto en alerta a los servicios veterinarios europeos, confirmando que el salto del virus al ganado vacuno puede producirse en el continente tal y como ha sucedido en Estados Unidos.
El origen del foco
La investigación, liderada por el Wageningen Bioveterinary Research (WBVR), se inició tras detectarse gripe aviar en un gato de una granja lechera, lo que motivó el cribado del ganado bovino de la explotación.
Los análisis serológicos revelaron que una de las vacas poseía anticuerpos contra el virus H5N1, indicando que había superado una infección previa. Según los registros clínicos, el animal mostró síntomas compatibles —mastitis y caída en la producción de leche— a mediados de diciembre, recuperándose posteriormente por completo.
Las pruebas PCR realizadas posteriormente a todas las vacas de la granja dieron negativo, confirmando que actualmente ningún animal es portador del virus activo ni lo está excretando, por lo que no existe riesgo inmediato de transmisión ni para la salud pública a través de los productos derivados.
Análisis del riesgo para el sector cárnico
Desde una perspectiva sectorial, es fundamental diferenciar el nivel de amenaza entre el vacuno de leche y el de carne. Elisa Pérez Ramírez, viróloga veterinaria del Centro de Investigación en Sanidad Animal (CISA-INIA), evalúa la situación: “Creo que estamos ante una amenaza muy importante para el sector lechero. No tanto para el sector de vacuno de carne, pues, que yo sepa, solo ha habido una detección puntual de ARN del virus en una muestra de carne en EE.UU.”.
La experta señala que el virus H5N1 presenta una “elevada afinidad por la glándula mamaria en producción”, lo que sugiere que el riesgo biológico se limita, al menos con la evidencia actual, principalmente al ganado vacuno lechero.
Diferencias clave con la crisis en Estados Unidos
Aunque este caso valida que el virus europeo tiene capacidad para infectar células bovinas, la situación epidemiológica dista mucho de la norteamericana. En Estados Unidos se ha producido una diseminación masiva con más de 1.000 granjas afectadas en 19 estados, donde se detectaron altas cargas virales en la leche.
En el caso holandés, no se han encontrado partículas virales en la leche ni en los animales durante el muestreo actual, y la situación se considera un evento aislado por el momento.
Seguridad alimentaria y protocolos
La Autoridad Neerlandesa de Seguridad Alimentaria (NVWA) ha recordado que la leche de la granja afectada se destina a pasteurización, proceso que inactiva el virus, garantizando la seguridad del consumidor. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) mantiene que no existen pruebas de transmisión a humanos por consumo de alimentos contaminados.
Por ahora, se desconocen las vías exactas de transmisión en este caso específico (si fue independiente a través de aves silvestres o por contacto con el gato infectado), pero los protocolos de vigilancia se han reforzado para monitorear cualquier posible adaptación del virus en la cabaña ganadera europea.
Font: Revista Cárnica