Desde hoy, 11 de febrero de 2025, entra en vigor el Reglamento (UE) 2025/40 sobre envases y residuos de envases, una normativa que introduce cambios significativos en la gestión y etiquetado de los envases en toda la Unión Europea. Publicado en el Diario Oficial de la UE (DOUE) el 22 de enero, este reglamento busca garantizar que todos los envases sean reciclables o reutilizables de manera eficiente para 2030 y establecer nuevos requisitos en reducción de residuos y eliminación de sustancias peligrosas.
Etiquetado obligatorio en los envases cárnicos
Uno de los cambios más relevantes para la industria cárnica es la obligación de incluir un etiquetado específico en los envases, con el objetivo de facilitar la correcta separación y reciclaje de residuos.
Según Sonia Albein, investigadora líder de Economía Circular, y Ángela Martín, del departamento de Gestión de Riesgos de AIMPLAS, esta medida busca mejorar la separación en origen, dado que es una pieza clave para el aumento de las tasas de reciclaje.
Sin embargo, explican que hay excepciones en las que el etiquetado no será obligatorio:
- Cuando el envase se utilice a petición del consumidor o para una venta inmediata, ya que la información puede facilitarse en ese momento.
- Si el tamaño del envase o el tipo de impresión impide incluir el etiquetado de forma visible.
- En envases compuestos (como bandejas con múltiples unidades individuales), el distintivo podrá aparecer en la unidad de venta global y no en cada envase individual.
Además, detallan que, en los envases compuestos, el etiquetado deberá indicar el contenedor correspondiente al material predominante en peso.
Seis meses de adaptación para evitar la destrucción de productos
Con el objetivo de evitar la destrucción de envases aptos para el consumo, el reglamento establece un plazo de seis meses en el que los envases actuales podrán coexistir con los nuevos etiquetados.
“Esta medida prioriza la sostenibilidad sobre la necesidad de un reetiquetado inmediato, ya que una sustitución acelerada podría generar un mayor impacto negativo en la huella de carbono”, explican Albein y Martín.
También recuerdan que la Comisión Europea deberá aprobar, antes del 12 de agosto de 2026, actos de ejecución para definir las etiquetas armonizadas y especificar requisitos concretos para los envases regulados.
Restricción de sustancias químicas en envases alimentarios
El Reglamento (UE) 2025/40 también introduce nuevas limitaciones en los materiales en contacto con alimentos, incluyendo los envases cárnicos.
A partir de su aplicación completa en 2026, quedará prohibido o regulado el uso de ciertas sustancias químicas perjudiciales, entre ellas:
- Sustancias perfluoroalquiladas (PFAS)
- Bisfenol A
- Plomo, cadmio, mercurio y cromo hexavalente
Las expertas advierten que estas restricciones supondrán un reto para algunos fabricantes de envases, pero reforzarán la seguridad alimentaria y la protección del consumidor.
Un reto para la industria cárnica
El sector cárnico, especialmente el de los envases, deberá adaptarse a estas nuevas regulaciones en los próximos meses. La normativa forma parte del Pacto Verde Europeo y del Plan de Acción para la Economía Circular, con el que la UE busca reducir la generación de residuos y fomentar el uso de materiales reciclables y biodegradables.
La industria cárnica jugará un papel clave en este proceso, ya que los embalajes utilizados en carnicerías, supermercados e industrias cárnicas deberán ajustarse a las nuevas exigencias sin comprometer la seguridad y conservación de los productos.
Font: Revista Cárnica