Unió de Pagesos hace un balance positivo del último año gracias al repunte de los precios, a pesar del cierre del 3,5% de las explotaciones catalanas y la persistente amenaza de la gripe aviaria.
El sector avícola en Cataluña está inmerso en un proceso de reestructuración. Según los datos del departamento de Agricultura correspondientes a enero de 2026 que y que ha compartido Unió de Pagesos, la comunidad cuenta actualmente con 1.647 granjas, lo que representa una disminución de 60 explotaciones respecto al año anterior, una caída del 3,5% del total. Sin embargo, esta reducción numérica no implica una menor capacidad; la tendencia apunta claramente hacia la concentración de la producción en granjas de mayor tamaño y rendimiento.
Al analizar los subsectores, la evolución es desigual. Las granjas de pollos de carne, que representan el 40% del total con 856 explotaciones, han registrado un ligero aumento, mientras que las de gallinas ponedoras (358 granjas) han sufrido un leve descenso. El resto del tejido productivo se reparte entre granjas de pavos, patos, codornices y otras aves.
Precios al alza y balance económico
Pese a la reducción de activos, Unió de Pagesos mantiene una valoración positiva del año. El sindicato agrario destaca que el precio medio anual del pollo ha subido respecto a los promedios de 2024: un 1% en el caso del pollo amarillo y un 3% en el blanco.
De igual forma, el precio de los huevos en origen se ha incrementado en todas sus categorías, impulsado por un aumento del consumo y una oferta insuficiente.
El impacto de la sanidad animal
La rentabilidad del sector ha tenido que convivir con la presión sanitaria. El sindicato ha recordado que en Cataluña, la detección de influenza aviaria en una granja del Urgell (24 de diciembre) y otra del Pla d’Urgell (1 de enero) obligó a sacrificar 235.000 y 9.000 aves respectivamente, siguiendo el plan de contingencia.
Las medidas de control establecieron zonas de protección que restringieron la actividad en 62 explotaciones hasta el 11 de febrero, permitiendo la salida de animales al matadero con controles extra, pero prohibiendo la entrada de nuevos efectivos. A nivel estatal, el impacto acumulado durante 2025 fue considerable, con 15 casos (principalmente en Castilla y León y Castilla-La Mancha) y cerca de 3 millones de animales sacrificados. Ante esta realidad, UP reclama mayor previsión y preparación a la Administración para gestionar futuros brotes.
En relación con la seguridad sanitaria, el sindicato también ha denunciado recientemente la entrada de activistas en una granja de codornices en Juneda (Garrigues), alertando que estas intrusiones vulneran la bioseguridad y generan estrés a los animales, un riesgo crítico tras los recientes brotes de enfermedad.
Exigencias ante la nueva burocracia
Finalmente, el sector afronta retos administrativos inmediatos. Los productores deben declarar las ‘Mejores Técnicas Disponibles’ (MTD) antes del 31 de marzo a través de la herramienta ECOGAN. Unió de Pagesos critica la complejidad técnica de este proceso y la falta de técnicos habilitados para gestionar el volumen de datos, por lo que ha solicitado más tiempo y formación para los ganaderos.
Font: Revista Cárnica