-
El Gobierno elaboró un díptico informativo para los transportistas pero no aumentó los controles
-
La patronal cárnica catalana advirtió ya en 2021 de “prácticas comerciales temerarias”

Tras la reunión, la patronal envió una circular a todos sus socios, a la que ha tenido acceso elEconomista.es, en la que recogía las advertencias y apuntaba que, según Almansa, “el sector sigue realizando movimientos de lechones, cerdos de engorde, carnes de zonas libres, pero límitrofes a las que tienen peste porcina, que son legales pero muy arriesgados“.
Actuación negligente
Anice reclamaba, en este sentido, cuidar las operaciones y vigilar los movimientos de mercancías, personas y vehículos para reducir el riesgo tras detectarse que “circulan vehículos sin desinfectar e incluso sin limpiar”.
Destitución
Almansa, que estaba enfrentado a prácticamente todo el sector agroalimentario, fue cesado el pasado mes de julio y sustituido por Emilio Luis García Muro tras un conflicto con los veterinarios por haber impulsado una normativa que coartaba su posibilidad de seguir prescribiendo medicamentos.
Pese a su destitución, tanto Anice como Interporc, la Organización Interprofesional Agroalimentaria del Porcino de Capa Blanca de España, mantuvieron las advertencias a la industria por el riesgo de la entrada de la peste porcina que, según decían, podría llegar a tener “consecuencias económicas catastróficas“.
Interporc envió en este mismo sentido una circular a finales de 2022, a la que ha tenido también acceso este periódico, en la que señalaba que “España es uno de los países de la Unión Europea con mayor número de importaciones de animales” y que “el sistema de trazabilidad de orígenes y garantía sanitaria es complejo y no siempre fiable“.
La plaga de jabalíes
La Interprofesional admitió que “la entrada de productos cárnicos de países con presencia de la enfermedad es difícil de controlar”, pero pidió extremar la vigilancia ya que, según decía, “cada vez hay mayor probabilidad de entrada del virus“. Anice ha ido incluso más allá apuntando al papel del jabalí. “La población silvestre ha aumentado de forma continuada en los últimos 20 años, duplicándose en un plazo de tan solo 12 años, hasta entre 15 y 20 millones en toda la Unión Europea”, asegura la organización. En España, en concreto, hay 1,2 millones de animales y la cifra no para de aumentar, con el riesgo que supone para la transmisión de enfermedades.
Ya antes incluso de todas estas alertas, en 2021, el entonces secretario general de la patronal cárnica catalana, Fecic, Josep Collado, insistió en un “alto riesgo” y pidió también al sector “mayor sensatez” a la hora de comprar cerdos para no caer en “estrategias comerciales un poco temerarias“.
“Está cada vez más cerca de España y es un riesgo porque seguirá avanzando”, decía Collado en una entrevista con Efe ante el fuerte aumento en la importación de animales hacia España. Ese riesgo es ahora una realidad y hay exportaciones por valor de más de 3.700 millones de euros que están amenazadas a pesar de que un total de 24 países, incluido China, nuestro mayor comprador, hayan aceptado la regionalización y no vayan a bloquear la importación a todo el país como sí que están haciendo otros.
Después de que hayan aparecido ya 40 animales muertos en el área afectada en Barcelona, el Gobierno ha elevado, mientras tanto, a nueve el número de jabalíes afectados por peste porcina africana (PPA) en el radio del primer foco, todos en el municipio de Cerdanyola del Vallés (Barcelona), según un comunicado del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Todos estos casos ya se han notificado a la Comisión Europea y a la Organización Mundial de la Sanidad Animal (OMSA), tras ser confirmados por el Laboratorio Central de Veterinaria de Algete (Madrid).