Los ganaderos solicitan la vacunación de las 550 granjas de la Comunitat tras la veintena de focos en Cataluña, donde se han sacrificado 2.500 animales
La dermatosis nodular contagiosa (DNC), una enfermedad vírica que afecta al ganado bovino y no representa riesgo para la salud humana ni para el consumo de productos de origen animal, desata la alerta en las 550 explotaciones de vacas de la Comunitat Valenciana y ha generado una intensa respuesta sanitaria. En Cataluña (sobre todo en la provincia de Girona), donde se concentran los 18 focos confirmados hasta la fecha, las autoridades han ampliado el radio de vigilancia y continúan con una campaña de vacunación masiva que ya alcanza al 80 % del censo bovino dentro de la zona de protección. Además, se han sacrificado 2.500 animales hasta la fecha.
Esta situación no pasa desapercibida para el sector ganadero de vacas (tanto de leche como de carne) de la Comunitat Valenciana, ya que en el Comité de la Red de Alerta Sanitaria Veterinaria de España (RASVE), el ministerio ha informado sobre la disponibilidad de vacunas, adquiridas mediante compra de emergencia por un valor de 660.000 euros y que permitirán implementar este plan de vacunación y disponer al mismo tiempo de un stock de contingencia suficiente. En la reunión se han intercambiado impresiones sobre las distintas normativas publicadas por algunas comunidades autónomas sobre limitaciones de movimientos y concentraciones de animales. Estas han de ajustarse en todo momento a la normativa europea y aplicarse de forma particular al ganado bovino, como única especie sensible a esta enfermedad.
Aunque por el momento no hay restricciones a la movilidad de ganado vacuno. “Hay mucho miedo dada la importancia de la actividad ganadera en la Comunitat Valenciana, sobre todo en comarcas como Els Ports o el Maestrat, entre otras. Si llegara un foco se paralizarían los movimientos y se sacrificarían los animales infectados”, advierte el representante de la comisión de agricultura del Colegio de Veterinarios de Valencia, Ximo Gómez.
Por el momento no es obligatoria la vacunación en la Comunitat Valenciana, si bien Conselleria de Agricultura, a instancias de la Unió Llauradora i Ramadera, quiere que el sector esté preparado. “Si seguimos un proceso natural y efectivamente se evitan los traslados desde zonas afectadas -destaca la Unió- no es precisa la vacunación porque debería pasar primero por Lleida-Barcelona y después Tarragona. Si ocurriera en Tarragona, sí deberíamos tener más precaución”, agrega la Unió.
Exportaciones paralizadas
Sea como fuere, hay una treintena de certificados de exportación bloqueados hacia 22 países y restricciones adicionales impuestas por una decena de países, según el último informe del Ministerio de Agricultura. Argentina, Brasil, Australia, China, Canadá, Estados Unidos, Turquía, Uruguay, Reino Unido, Japón o Marruecos son sólo algunos de los de la lista; una lista en la que se detallan esos productos o animales cuyo envío está prohibido, por el momento.
Los vectores de la dermatosis son principalmente insectos hematófagos como moscas, mosquitos y garrapatas. Estos insectos actúan como vectores mecánicos, transmitiendo el virus al picar animales sanos tras haberse alimentado de animales infectados. “Los ganaderos -destaca Gómez– están pidiendo a la administración que se controle la situación y se tomen todas las medidas necesarias”. En Girona se empezó a vacunar el día 9 de octubre en toda la zona de emergencia. Y ahora se extiende la zona de alerta en Cataluña y Aragón. Con la llegada del invierno y el descenso de temperaturas la propagación del citado virus se podría frenar.
Plan de vigilancia
El Ministerio de Agricultura mantiene un seguimiento continuo de la situación epidemiológica y coordina con las comunidades autónomas la preparación del plan de vacunación ampliado, que prevé reforzar la contención del virus en zonas limítrofes. Sea como fuere, la Conselleria de Agricultura de la Generalitat Valenciana todavía no ha iniciado una campaña de vacunación en las explotaciones.
Font: Levante