El primer brote de peste porcina africana registrado en Taiwán, localizado en la ciudad de Taichung (台中), ha desatado preocupación entre los legisladores, que cuestionan la eficacia del control fronterizo ante la posible entrada de productos contaminados del extranjero. El ministro de Agricultura, Chen Chun-chi (陳駿季), aseguró que el caso se originó fuera del país, aunque negó que el Gobierno haya reconocido fallos en la vigilancia. Los análisis genéticos para determinar el origen exacto del virus aún están en curso y los resultados se esperan para el 31 de octubre.
Los datos oficiales indican que, entre los productos cárnicos interceptados en las fronteras, la mayoría proceden de China continental, donde se detectaron 147 casos positivos del virus, seguidos por Vietnam y Tailandia con cifras menores. Aunque no se ha confirmado la fuente del brote, las autoridades han decretado la prohibición temporal del transporte y sacrificio de cerdos, así como del uso de restos de comida como alimento durante 15 días, una de las principales vías de propagación del virus.
Chen señaló que, si se realiza una correcta cocción y supervisión, los restos alimentarios pueden reutilizarse de forma segura, aunque el Gobierno promueve la transición hacia piensos comerciales y un mayor control sanitario. Por el momento, la prioridad es contener la enfermedad y garantizar que las explotaciones no afectadas mantengan sus estándares de higiene y bioseguridad, mientras se estudian medidas permanentes para fortalecer la prevención.
Font: RTI Noticias